La integración de la perspectiva de género en marinas

Hace aproximadamente un año, solicité una imagen digital a una de las primeras versiones de Dall-E, el creador de imágenes de Open AI, con las preguntas "mujeres marineras y navegación" y "mujeres y navegación". Los resultados fueron reveladores: mujeres vestidas a la moda posaban en la cubierta de proa con sombreros de ala ancha y no se veía ni una sola capitana. Esta es la percepción del "mundo real" que hemos creado, con las mujeres en los barcos reducidas a accesorios cosificados.
Visto desde dentro, las cosas son sólo marginalmente mejores: un recuento aproximado de las mujeres directivas y capitanes de puerto muestra que su número asciende a menos del 15% del total y un rápido vistazo a las mesas internacionales de los responsables de la toma de decisiones indica que muy pocas mujeres han sido invitadas todavía a la fiesta.


Es cierto que, hasta hace poco, muchos puestos de capitán de puerto estaban ocupados por hombres que se retiraban de la marina mercante, lo que ha configurado el perfil. La OMI nos dice que la representación femenina en la mano de obra marítima mundial es del 1,2%, según el estudio de 2021, lo que supone una mejora significativa con respecto al informe anterior.


Una vez más, una visita a un puerto deportivo medio (¡que no sea el de los Países Bajos!) bien puede demostrar un problema de segregación en el lugar de trabajo, en el que las empleadas ocupan puestos como los de personal de recepción o marketing, y los empleados varones dominan las funciones de personal de muelle, gestión de puertos deportivos y astilleros. (Por supuesto, esto no quiere decir que algunos puertos deportivos y grupos más grandes no persigan activamente un entorno de trabajo más equitativo, pero parece que son muy minoritarios).


¿Cómo abordar entonces el origen del problema? En primer lugar, necesitamos un informe competente y exhaustivo para obtener un conocimiento básico de la representación femenina en todos los ámbitos. En segundo lugar, necesitamos desarrollar una estrategia para mejorar estas cifras e incorporar herramientas y metodologías de diversidad en el lugar de trabajo. Por último, necesitamos crear directrices que puedan seguir los puertos deportivos para poder aplicar técnicas de igualdad de género en sus propias instalaciones.


Para ello se necesitará un grupo amplio e integrador de asociaciones y partes interesadas vitales, incluidos expertos externos que aporten conocimientos y elaboren estadísticas del sector. Tendremos que ver cómo se manifiesta la discriminación (salarios, oportunidades de empleo y promoción, comportamiento en el lugar de trabajo, procesos de toma de decisiones, lenguaje e imágenes utilizadas en la comunicación, etc.) y empezar a deconstruir las barreras que impiden una mayor accesibilidad.


Esto sólo funcionará si contamos con suficiente apoyo y compromiso colectivo en toda la comunidad. También cuenta con tener una visión compartida y la dedicación para mantener el rumbo.


Póngase en contacto con su asociación marina nacional y haga oír su voz.